Cosas que deberías de saber sobre la presoterapia.

17.04.2018

NO USES ESTE TEXTO COMO MEDIO DIAGNOSTICO O DE TRATAMIENTO
EL TEXTO ES SOLAMENTE ORIENTATIVO Y DE DIVULGACION
ACUDE CON UN PROFESIONAL CALIFICADO 

El objetivo de este texto es platicar un poco tanto a pacientes en general como a profesionales lo que sabemos sobre la presoterapia y desmitificar la idea de que, ésta herramienta que tenemos en el arsenal terapéutico para nuestros pacientes con desordenes en su sistema linfático y venoso, es la panacea.

Primero, lo primero, ¿Qué es la presoterapia? También la conocemos como terapia compresión neumática: Por definición consideremos que consiste en el uso de una fuerza mecánica de compresión con el fin de obtener un incremento en la presión hidrostática en una parte del cuerpo, incremento de presión tanto en el intersticio (el espacio que existe entre cada célula) como en vasos venosos y linfáticos con el fin terapéutico de regular, mantener o mejorar la función propia de las partes sometidas al estímulo.

Dicho de otro modo: La presoterapia, es la presión ejercida sobre una extremidad que busca hacer eficiente el flujo sanguíneo de retorno a través de las venas y el flujo de transporte de agua y proteínas a través de los vasos linfáticos, así como la absorción de fluidos excedentes fuera de éstos dos sistemas, es decir, acelerar la velocidad con la que se reabsorbe un edema, que definimos como una acumulación anormal y excesiva de líquido en el espacio que hay entre las células de alguna o algunas de nuestras extremidades.

La presoterapia se usa frecuentemente para el tratamiento de edema de origen traumático, edema por insuficiencia venosa crónica, edema por insuficiencia linfática (o linfedema), facilitación en la cicatrización de úlceras venosas, modelado del muñón y el control de cicatrices hipertróficas. Lamentable y erroneamente es utilizada de manera indiscriminada en SPAS con el objetivo que "disminuir grasa y celulitis" cosa que resulta falsa e incorrecta desde el punto de vista biológico y fisiológico. Otro de sus usos populares, aunque no bien estandarizados, es en deportistas y atletas como un agente fisico que facilite o reduzca la sensación de fatiga posterior a esfuerzos.

La presoterapia como cualquier otro agente físico tiene ciertas contraindicaciones absolutas en las que no debería de ser empleada como lo son: Eventos trombo-embólicos recientes; infecciones agudas como linfangitis y erisipela; linfedema en estadíos avanzados con tejido fibrótico e indurado o linfedema de origen obstructivo por neoplasias (tumores); alteraciones neurologicas como falta de sensibilidad en la extremidad donde se aplica; en mujeres embarazadas queda totalmente contraindicado este tipo de procedimiento en miembros inferiores y abdomen. 

También es cierto que la presoterapia puede causar daños sobre el tejido subcutáneo, linfático y venoso si es empleada presiones demasiado altas o sobre pacientes que no son candidatos a éste procedimiento, así como potencialmente detonar eventos tromboembólicos, incrementar fibrosis y procesos inflamatorios subyacentes debido al uso excesivo y continuo de altas presiones o al incremento de la concentración de proteínas en el intersticio tras la evacuación de líquido, irritación cutánea, neuropatías por compresión, entre otras.

En general la presoterapia es un elemento útil y seguro en la fisioterapia vascular o linfática siendo bien empleado, pero representa una mínima parte del tratamiento principal y es posible prescindir de ella ya que en relación costo-tiempo-beneficio, existen otras posibilidades mucho más efectivas que la presoterapia por si sola, mucho más cómodas, mucho más económicas, accesibles y demostradas científicamente, pero es un buen complemento en general. 

Es penoso ver algunos estudios de dudosa calidad (que concluyen que la presoterapia es una maravilla) siendo subsidiados por empresas que venden y distribuyen éste tipo de equipos  y que incluso los están vendiendo directamente y sin control a pacientes como sustituto de un tratamiento profesional e integral, ignorando los riesgos que esto implica como la autoadministración y autodosificación de un estímulo terapéutico por personas que no son profesionales sanitarios y por supuesto con efectos terapéutico mínimos o nulos. Mi recomendación es que el uso de presoterapia se considere bajo las siguientes condiciones que favorecen resultados efectivos y que, si no eliminan, reducen la probabilidad de riesgos asociados al uso de la presoterapia:

  • Que el profesional que la indique tenga experiencia clínica econ este tipo de pacientes en el campo vascular y oncológico, y que, desde luego, este entrenado para atender pacientes con éstas características.
  • Que sea aplicada dentro del marco de un tratamiento integral adaptado a las necesidades y realidades físicas, emocionales, sociales y económicas del paciente.
  • Que el paciente realmente necesite de ésta intervención.
  • Que el paciente sea candidato a este procedimiento (previa valoración clínica resulta indispensable e insustituible)
  • Que el profesional sanitario supervise dosificación en cuanto a cantidad de presion y tiempo de utilización durante el periodo de aplicación.
  • Que no sea el único tratamiento que se ofrece al paciente para mejorar o mantener su situación de salud.
  • Que es preferible que las presoterapias empleadas sean graduables en gradiente y con el mayor número de cámaras posibles.
  • Que los niveles de presión empleada preferiblemente no supere los 60mmHg promedio.

La presoterapia funciona como complemento, no como "monoterapia" o terapia única; es un absoluto error utilizarla como tratamiento sustituto o pilar en el tratamiento de linfedema y otras alteraciones linfatico-venosas. Ya que el tratamiento reconocido, aceptado, comprobado y eficaz contra el linfedema es la terapia linfática fundamentada en los ejes siguientes: Terapia compresiva por medio de prendas y vendajes de diversos componentes y materiales, ejercicio terapéutico descongestivo, higiene vascular, terapia (drenaje) linfático manual, cuidado de la piel, educación del paciente, y añadiendo a ciertos tipos de intervención los movilizadores pasivos de uso continuo, propios de Método Godoy.

Acá dejo las citas de algunos artículos e investigaciones científicas en los que puedes ahondar un poco más en la información que te comparto sobre la presoterapia:

Intermittent Pneumatic Compression Devices for the Management of Lymphedema: A Review of Clinical Effectiveness and Guidelines. Tran K, Argáez C. Ottawa 2017

Optimal Compression Therapy and Wound Care for Venous Ulcers. Lurie F et. al 2018

Review of the evidence of lymphedema treatment effect. Finnane A. et. al 2015

Report from the 2013 meeting of the International Compression Club on advances and challenges of compression therapy. H. Partsch et. al 2014

Intermittent pneumatic compression therapy: a systematic review. J.L. Feldman et. al. 2012

Different physical treatment modalities for lymphoedema developing after axillary lymph node dissection for breast cancer: a review. Devoogdt N. et. al.  2009

En conclusión, la presoterapia es una herramienta útil para algunos pacientes y algunos casos, y hemos de sacarle el mayor provecho sabiendola bien utilizar contando con el equipo técnico y conocimientos adecuados. En definitiva, aunque representa una utilidad que suma, no representa la solución final.

¡SALUDOS!

Lft. Luis L Montoya

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